
Bueno, ayer 11 de abril salió a la venta en Europa el último juego de la saga nintendera Mario Kart. En esta ocasión el soporte es Wii, y como no cabía esperar, el juego hace gala del sistema de control del Wiimote.
Ciertamente, no he podido jugar al juego. Sin embargo, me parece que la saga ha perdido su gracia. Seguro que es un juegazo, como todos los demás Mario Kart, pero desde el título de GBA, parece que ya no saben qué inventarse. En Game Cube optaron por la cooperación entre los jugadores, en NDS siguieron un esquema clásico de carreras añadiendo el juego online y en Wii han añadido el control de movimiento gracias al mando, algunos vehículos nuevos, como las motos, y algunos personajes más de la factoría de la Gran N.
El juego incluye un adaptador para el mando de Wii, que convierte éste en un improvisado volante de coche, algo interesante, aunque podrían haber dedicado más esfuerzo al juego que al marketing, porque sólo hay 16 circuitos nuevos que no aportan absolutamente ninguna novedad y que son clones directos de los antiguos (ya no sé cuántos “Mario Circuit” habré visto).

Me guardo el resto de la crítica para cuando lo pueda probar, pero no pinta nada bien a mi modo de ver. Tal vez me equivoque y, al igual que el Smash Bros Brawl, me haga retomar ilusiones por Wii, pero los comentarios y críticas que leo del juego, y del online en concreto, no ayudan mucho. Un buen análisi del juego es el realizado en Meristation.
Análisis: Meristation






